Sustentabilidad como sistema en arquitectura

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Sustentabilidad como sistema en arquitectura

Sustentabilidad como sistema en arquitectura

El concreto expuesto ha evolucionado de ser una solución puramente funcional a
convertirse en un elemento estético fundamental en la arquitectura contemporánea. Las texturas y patrones que se logran en su superficie no son accidentales, sino el resultado de decisiones técnicas precisas.


La superficie del concreto expuesto registra cada detalle del proceso constructivo: desde el tipo de encofrado utilizado hasta las condiciones climáticas durante el fraguado. Esta característica, que podría percibirse como una limitación, se ha convertido en una ventaja expresiva que arquitectos y diseñadores aprovechan para crear superficies únicas.

Los patrones verticales que observamos en muchas superficies de concreto son el resultado directo del uso de tableros de madera o paneles metálicos en el encofrado. Cada material deja su huella característica: la madera imprime su veta natural, mientras que el metal produce superficies más lisas con juntas marcadas.

El control de estos patrones requiere una comprensión profunda de las propiedades del material. La viscosidad de la mezcla, el tamaño del agregado, la velocidad de vibrado y el tiempo de curado son variables que influyen directamente en el resultado final. Un concreto autocompactante producirá una superficie más lisa, mientras que una mezcla con agregados expuestos revelará una textura más rugosa y táctil.

En proyectos contemporáneos, vemos cómo estas texturas se utilizan estratégicamente para articular espacios, crear ritmos visuales y establecer diálogos con otros materiales. El concreto expuesto no es solo estructura; es piel, textura y expresión arquitectónica.

"El concreto expuesto no es solo estructura; es piel, textura y expresión arquitectónica"

La tendencia actual apunta hacia un mayor control y sofisticación en el tratamiento de estas superficies. Técnicas como el lavado ácido selectivo, el chorro de arena y el pulido mecánico permiten modificar la textura inicial, revelando diferentes capas del material y creando efectos visuales que van desde lo sutil hasta lo dramático.

La especificación correcta de estos acabados requiere un lenguaje técnico preciso. No basta con indicar "concreto visto"; es necesario definir el tipo de encofrado, el acabado superficial deseado, las tolerancias dimensionales y los procedimientos de control de calidad. Esta precisión en la especificación es lo que garantiza que la visión del diseñador se materialice en obra.